viernes, 27 de noviembre de 2015

Always

Dos horas antes de la puesta de sol, semanas atrás se sucedía la misma escena de aquella tarde después de las cinco, hora en la que sentado en mi cama avistaba un campo deportivo que no era campo sino gravilla, una pared pintada a brochazos desganados, blanca eso si, como mandan los cánones de la isla y siempre vista esta escena a través de la ventana de madera, pintada de varios colores que no evitaron ninguno ese maltrato de la brisa marina que día a día había ofrecido desde tiempo remoto un daño irreparable. La calma es patente, el gusto por saborear el momento, mi momento, es necesario. Me acuesto en mi cama, el techo tiene rasgos de poco cuidado y a mis oídos llega una música que previamente había adquirido en la localidad. Comienzan los acordes, seguido la batería le acompaña, cierro los ojos y me empapo de Always, cada golpe en los platos, cada cuerda de guitarra me transportan fuera de la isla, fuera de allí estaba mi pensamiento, mi ilusión y fuera también se hallaba anclado mi futuro. Fiel a la esperanza me refugiaba en esos acordes que segundo a segundo me llevaban a un lugar idílico donde hacer realidad mi particular Always. Ese Romeo sangrando de pasión unida al dolor, mi corazón con latido propio, concentro mi entusiasmo en la canción y... termina de sonar pero yo no termino de soñar, sigo embarcado en mis pensamientos, la calma vuelve y aún no quiero abrir los ojos  porque "And I'll be there forever and a day"

https://www.youtube.com/watch?v=9BMwcO6_hyA

martes, 17 de noviembre de 2015

Un ir con un volver

Antes de que el primer rayo de sol se acerque a mi ventana tomaré la riendas de mi cabalgadura con destino y posterior regreso al mismo lugar de partida. Propondré un viaje con la mayor de excelencias, transitaré por esas vías de ida y vuelta. Al llegar a tu puerta, siempre antes que el primer rayo de sol, tomaré como mías la mayor de las conquistas.

martes, 10 de noviembre de 2015

Al abrir la puerta

Allí estaba ella, con su minifalda de cuero,  de pié y mirando fijamente hacia la puerta, en la que debía entrar a la hora señalada en aquella carta recibida con remite de la conocida asociación. Era palpable su estado tenso, como si ahí dentro fuera su juicio final. Mira su teléfono, aún no es la hora,  respira hondo y mueve ligeramente sus piernas, acomoda el zapato y se abre la puerta,  la nombran y allí va ella con paso decidido hacia el lugar que le trasmitía aquella tensión. La puerta se cierra como ocultando un secreto, nadie sabe que ocurre,  solo sé escucha un vago cuchicheo del que no se advierte nada en absoluto. Después de más de dos horas aquella intrigante puerta se abre de nuevo y sale aquella mujer de medias de cristal con una sonrisa y mostrándose encantadora con todos los que allí estábamos. Que ocurrió detrás de aquella puerta, nadie lo sabe, lo que sí sabemos es que una puerta así es a veces necesaria