jueves, 10 de diciembre de 2015

La luna de mi cielo

Rosas al viento de esta noche, pétalos sobre la silueta de ella la bella dama que cautiva la oscuridad de mi alcoba, suavidad en la sombra de este cuerpo asendereado rompe de emoción cuando el tacto corrompe la serenidad de este día ya concluso. Fuera de allí, en la calle, gritos de alegría se mezclan con desconsolados lloros de amores rotos, es noche de patronales y el bullicio es tremebundo. Las ventanas están abiertas, una suave brisa invade la estancia en la que pétalos y caricias comparten con la suave oscilación de las cortinas de estos aposentos copados de fragancias mezcladas. La luna se va dejando lugar al sol que tímidamente asoma por la llanura de cultivos y pastizales, rayos de sol que penetran por el mismo lugar que anoche la brisa, el sueño es profundo y pronto llegara alguien vociferando, rompiendo la calma de estos aposentos. Con la calma rota es momento de disfrutar con el bullicio de la calle festejando, degustar platos típicos y beber aquello que tiene un color sospechoso. Un paseo, que es carta de ajuste de estas patronales, vierte de sensaciones recientemente vividas jamás olvidadas...

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